La abogada y asambleísta suplente de la Revolución Ciudadana, Dámaris Cáceres, informó este martes que pudo reunirse con el exfuncionario luego de varios meses de solicitudes dirigidas al Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) y a la justicia.
Según Cáceres, Glas se encuentra estable, pero presenta una notable pérdida de peso y una disminución importante de masa muscular.
Además, señaló que recientemente sufrió un episodio de elevación de la presión arterial que requirió la administración de suero dentro del centro penitenciario.
La defensora indicó que ese cuadro médico podría agravarse en los próximos días y afirmó que continuará solicitando información inmediata a las autoridades sobre cualquier alteración en la salud del exvicegoberante.
Más temprano este martes el SNAI rechazó versiones difundidas en redes sociales que señalaban que el exvicepresidente habría contraído tuberculosis o que había sido trasladado fuera de la prisión por una supuesta emergencia médica.
No obstante, la defensa insistió en que existen preocupaciones sobre su condición física y la posibilidad de que contraiga tuberculosis, una enfermedad que se expande en las prisiones del país, según denuncias de organizaciones civiles.
Glas permanece recluido en la Cárcel del Encuentro desde noviembre de 2025, y aunque su equipo legal sostiene que ya cumplió las condenas impuestas en los casos Odebrecht y Sobornos, continúa detenido por el proceso relacionado con la reconstrucción de la provincia de Manabí tras el terremoto de 2016.
El exvicegobernante, considerado uno de los símbolos de la persecución judicial o “lawfare” en Ecuador, estuvo en la embajada de México en Quito desde diciembre de 2023 hasta el 5 de abril de 2024.
Ese día, policías entraron violentamente y sin autorización en la legación diplomática y lo aprehendieron pese a contar con asilo por parte del entonces Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
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