La entidad precisò que el incremento del PIB italiano fue del 0,8 por ciento en esos primeros tres meses de este año, en relación con los resultados apreciados en igual etapa de 2025.
En la comparación intertrimestral, se resalta que todos los componentes principales de la demanda interna aumentaron, con un incremento de 0,4 por ciento en el consumo final interno y de 0,7 puntos porcentuales en la inversión fija bruta.
Las importaciones disminuyeron un 0,7 por ciento durante ese período, en tanto las exportaciones aumentaron en 2,2 puntos porcentuales, precisan en su análisis los expertos del Istat.
Por otra parte, la demanda interna neta de inventarios contribuyó con 0,4 puntos porcentuales al crecimiento trimestral del PIB, con un incremento de 0,3 puntos porcentuales en el consumo final de los hogares y de las instituciones sociales privadas.
La inversión fija bruta aumentó 0,1 puntos porcentuales, a lo que se sumó una positiva variación de los inventarios, que contribuyó con el 1,1 por ciento al crecimiento del PIB, lo cual no se compensó completamente con la contribución positiva de la demanda externa neta, que ascendió en un porcentaje de solo 0,9 puntos, señala el estudio.
En el lado de la oferta, se registró en Italia durante ese primer trimestre de este año una tendencia negativa en la agricultura, del 0,5 por ciento, mientras los resultados en la industria se mantuvieron estables, y en los servicios se observó un incremento del 0,4 por ciento, agrega la fuente.
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