Según un informe de la empresa Freightos, que reflejó el portal Mundo Marítimo, el cierre del estrecho de Ormuz, que se aproxima a los 100 días en medio de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán, continúa ejerciendo presión sobre los costos del transporte marítimo.
Las líneas navieras han trasladado a los clientes el aumento de los costos de combustible derivados del conflicto, situación que comienza a combinarse con un adelantamiento de la temporada alta de demanda en las rutas Este-Oeste.
La plataforma indica que los propietarios de carga con contratos vigentes ya enfrentan reducciones en las asignaciones de espacio y la aplicación de recargos.
Tras aumentos moderados de alrededor de 15 por ciento hasta mediados de mayo, las tarifas spot comenzaron a acelerarse con la entrada en vigor de los incrementos generales de tarifas y los recargos de temporada alta desde el 1 de junio.
Las tarifas diarias en las rutas entre Asia y Europa ya superan los máximos registrados durante la temporada alta de junio y julio del año pasado, mientras que factores adicionales como la congestión en centros de transbordo y en la red ferroviaria alemana siguen presionando los costos y los tiempos de tránsito.
Freightos señala que la entrada en vigor de los incrementos generales de tarifas y de los recargos por temporada alta desde el 1 de junio provoca aumentos diarios de entre mil y mil 800 dólares por un contenedor de 40 pies en diversas rutas globales.
En paralelo, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) propuso aplicar nuevos aranceles a 60 economías tras una investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
La agencia dijo que ninguno de los países investigados aplica eficazmente prohibiciones a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, afirmó que «la situación genera una competencia desigual para la industria local».
La propuesta contempla un arancel de 10 por ciento para países latinoamericanos como México, Guatemala, El Salvador, Ecuador, Guayana Francesa y Argentina.
Mientras, la República Dominicana, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Guyana, Perú, Brasil, Uruguay y Chile quedarían sujetos a una tasa de 12,5 por ciento.
De concretarse, la medida podría profundizar las transformaciones que experimenta el comercio internacional.
Freightos señala que la guerra comercial contribuye a la desaceleración de las importaciones estadounidenses y al fortalecimiento de flujos alternativos entre otras economías.
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