Medios locales informaron que varios buques mercantes iraníes, que permanecían fondeados en aguas del Golfo Pérsico, comenzaron a dirigirse hacia los puertos de Bandar Abbas y Kong, ubicados en las cercanías del estratégico estrecho de Ormuz.
La normalización de las actividades marítimas ocurre en medio de un proceso de diálogo diplomático entre Teherán y Washington, tras la entrada en vigor del denominado Acuerdo de Islamabad, mediado por Pakistán y orientado a reducir las tensiones entre ambas naciones.
La reanudación del tráfico se produjo después de que comenzaran la víspera conversaciones entre representantes iraníes y estadounidenses en la localidad suiza de Bürgenstock, centradas en la implementación de los compromisos recogidos en el memorando de entendimiento firmado por ambas partes.
El acuerdo, anunciado el pasado 14 de junio y formalizado el 18 de junio por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, contempla medidas destinadas a poner fin a las hostilidades regionales, garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz y levantar el bloqueo naval contra Teherán.
Las negociaciones prevén un período de 60 días para abordar cuestiones pendientes, entre ellas el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones económicas impuestas a la nación persa.
La recuperación de la actividad portuaria es considerada un paso significativo para el comercio regional y para la estabilidad de los mercados energéticos internacionales, debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz como una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas.
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