Un comunicado de la Secretaría de la IGAD precisó que esta escalada se produce en un momento en que Jartum ya enfrenta una grave crisis humanitaria, y un mayor deterioro de la situación de seguridad amenaza con agravar el sufrimiento humano y socavar los esfuerzos por la paz y la estabilidad.
El texto instó a todas las partes a cesar de inmediato las hostilidades y detener todas las operaciones militares en El Obeid y sus alrededores.
La Secretaría advirtió que la continua escalada disminuirá aún más las perspectivas de una solución pacífica al conflicto y agravará los desafíos humanitarios y de seguridad que enfrenta el pueblo sudanés.
Pidió a todas las partes a garantizar la protección de los civiles y la infraestructura civil, y a cumplir con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional Humanitario y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
La IGAD también convocó a entablar un diálogo genuino y constructivo sin condiciones previas, reafirmando su posición de larga data de que no puede haber una solución militar al conflicto en Sudán.
Por último, se solidarizó con el pueblo de Sudán y reiteró su llamamiento a todas las partes para que actúen con la máxima moderación, demostrar responsabilidad política y anteponer los intereses, la seguridad y el futuro del pueblo a cualquier otra consideración.
La víspera, las Fuerzas de Apoyo Rápido atacaron con drones los estados de Kordofán del Norte y del Sur, en el centro de Sudán, que provocaron al menos tres muertos, mientras la ONU y la Unión Europea llamaron al cese de las hostilidades en esa región.
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