La fuente, citada por varios medios y pidió permanecer en el anonimato, explicó que esta posición fue determinante para la extensión por un día adicional de la quinta ronda de conversaciones indirectas entre ambas partes, cuya conclusión estaba prevista inicialmente para el jueves.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la prórroga de las negociaciones en el marco de los esfuerzos diplomáticos en curso destinados a reducir las tensiones entre Israel y el Líbano.
De acuerdo con la misma fuente, la retirada completa de Israel del territorio libanés debe constituir un elemento esencial de cualquier eventual declaración de intenciones que pueda alcanzarse en el proceso de diálogo.
Respecto a posibles fases o zonas piloto de retirada, la delegación libanesa insiste en una delimitación precisa de las áreas incluidas, que deberán situarse dentro de la denominada “línea amarilla”, permitiendo el despliegue del ejército libanés y evitando sectores donde no exista presencia militar israelí.
La “línea amarilla” es una demarcación no oficial situada aproximadamente a ocho kilómetros dentro del territorio libanés desde la frontera con Israel.
La parte israelí, según las mismas fuentes, se niega a retirarse de áreas dentro de ese perímetro y mantiene su presencia en posiciones estratégicas del sur del Líbano, entre ellas la zona del castillo de Beaufort.
El presidente libanés, Joseph Aoun, afirmó recientemente que se desarrollan esfuerzos para consolidar el alto el fuego y avanzar hacia la retirada de las fuerzas israelíes, el despliegue del ejército libanés en el sur, el retorno de los desplazados y el inicio del proceso de reconstrucción.
Israel mantiene presencia en varias zonas del Líbano, algunas de ellas desde hace décadas, de acuerdo con reportes oficiales.
Según cifras libanesas, la ofensiva israelí ha dejado más de cuatro mil 200 muertos, más de 12 mil heridos y al menos un millón de desplazados.
ro/fm













