Por Fausto Triana
El partido será en el Estadio Los Angeles, el más nuevo de todas las sedes estadounidenses y a diferencia de los anteriores, si bien el ambiente es de optimismo se percibe más cautela.
Sin dudas, la Roja es superior al cuadro austriaco. El tema es que casi seguro su próximo contrincante, de pasar a octavos, sería nada menos que Portugal o, tal vez en el mejor de los casos, Croacia.
El dolor de cabezas del técnico Luis de la Fuente es lograr una alineación que cumpla con las expectativas de juego. No ha logrado hasta ahora recuperar el nivel que lo llevó al título europeo en Alemania 2024 y la disputa por la Copa FIFA apenas está empezando.
Lamine Yamal, el talentoso extremo, todavía sigue con deudas de juego al no recuperarse por completo de una lesión. A sus casi 19 años es vital en el ataque de los españoles, que tampoco cuentan con el otro extremo, también muy incisivo, Nico Williams, en baja forma.
Para colmo, Williams se lesionó por una dura entrada en el choque ante Uruguay y la fórmula es Alex Baena, con buen rendimiento, aunque sin el peso del titular.
Hay problemas en el mediocampo, además. Pedri González, el habitual director de orquesta, no está en su momento físico y su compañero de aventuras, Rodri Hernández, tampoco llena los espacios de antaño.
La prensa española se pregunta si es el momento de dar titularidad a Martín Zubimendi, un volante que deslumbró hace unos meses, pero la fatiga muscular no lo dejó terminar en la titularidad con su club el Arsenal inglés.
Por lo demás, Mike Oyarzabal (dos goles) espera que le hagan llegar más balones en busca de goles en el área, con ayuda, quizás, de Dani Olmo. En la línea defensiva, el lateral Marc Cucurella parece en forma, lo mismo que los centrales Cubarsí y Laporte, o el portero Unai Simón.
En el popular programa el Partidazo de la cadena radial Cope, los analistas se manifestaron con menos entusiasmo que al inicio del torneo y el experto Guille Uzquiano fue bastante lapidario:
«Desde que en 2010 ganamos nosotros el mundial, no hemos pasado ni una eliminatoria, ni una. Tampoco sería una grandísima sorpresa que España no venciera a Austria porque viene emitiendo señales preocupantes», afirmó.
Sin embargo, la superioridad de la Roja es tanto en relación con los austriacos, que sería un fiasco tremendo la derrota.
Los problemas estarán ante un eventual duelo frente a Portugal o Croacia en octavos, aunque la buena noticia es que si avanza, el cuadro mejora en cuarto ante Bélgica o Estados Unidos, a priori.
Ya luego vendría un “ogro”, en principio con el favoritismo de Francia o el pujante Marruecos.
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