El ente germano presentó el pasado 30 de junio ante el Tribunal Superior Regional de Hamburgo un pliego de cargos contra el ciudadano ucraniano Serhiy K., a quien señala como coautor de un delito militar contra instalaciones civiles, destrucción de bienes y atentado contra servicios públicos. Las autoridades lo vincularon directamente con los planes para dinamitar los gasoductos que unen a Rusia con Europa.
El acusado y otros militares, por encargo de estructuras estatales de Kiev, elaboraron un plan para volar los gasoductos Nord Stream 1 y 2, con el fin de impedir que Rusia obtuviera ingresos por la venta de gas, detalla el comunicado oficial difundido en Berlín.
La Fiscalía sostiene que, para ejecutar el ataque, el sospechoso ingresó a Alemania desde Polonia el 4 de septiembre de ese año con un pasaporte falso.
Según la versión de la Fiscalía, la operación logística se apoyó, en un velero alquilado en Rostock mediante documentos falsificados. Desde esa embarcación, los implicados trasladaron grandes cantidades de explosivos de alto poder hasta aguas internacionales cercanas a la isla danesa de Bornholm, donde fijaron los artefactos con detonadores remotos sobre los tubos.
Analistas europeos subrayan que este señalamiento expone la complejidad geopolítica del caso, pues involucra directamente a Ucrania en una acción que afectó la infraestructura energética de la la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea. Especialistas en seguridad marítima destacan que el uso de buzos y explosivos de uso bélico evidencia una planificación militar de alto nivel.
El acusado permanece en prisión preventiva en Hamburgo, donde se celebrará el juicio. Fue detenido en Italia en el verano de 2025 y extraditado a Türkiye, aunque la sede del proceso será Alemania.
El 26 de septiembre de 2022 se registraron destrucciones sin precedentes en tres ramales del Nord Stream y en el Nord Stream 2, que nunca llegó a operar.
mem/ehl/amp













