Ese proceso (concluido el 8 de abril pasado) estuvo cooptado por mafias políticas y el crimen organizado, señalaron las féminas, reunidas en San Pedro La Laguna, departamento de Sololá.
Recordaron que ese centro de estudios superiores es el único de su tipo público en el país, el cual se “sostiene con nuestros impuestos y que hasta este momento no se ha hecho cargo de una de sus funciones: proponer soluciones a las problemáticas nacionales”.
En su posicionamiento político, advirtieron, por otra parte, que el diseño de la propuesta de Ley del Agua, encabezado por el Gobierno, carece de estándares internacionales sobre el derecho humano al vital líquido.
Además, acotaron, de la consulta previa, libre e informada para pueblos indígenas, o de una visión sobre la autogestión de ese recurso.
Esta propuesta, añadieron, legaliza la usurpación del agua por monopolios agroindustriales y enumera parámetros de persecución y criminalización de las dirigencias y pueblos indígenas por el cuidado de las aguas en sus territorios.
Porque esta como elemento espiritual y generador de vida de la humanidad es para nosotras las mujeres indígenas, un ser vivo con derechos y su cuidado depende de las decisiones comunitarias y no de una unilateral de carácter comercial, aseveraron.
Como indígenas asumieron el compromiso de generar información sobre su situación y condición para contar las historias de vida, luchas por la defensa de territorios y sus recursos.
El encuentro sirve para el diálogo, generar propuestas y acuerdos comunitarios, departamentales y nacionales para la protección de las comunidades, el agua y la vida de las mujeres.
ga/znc













