«El ataque enemigo con drones causó daños a infraestructura civil. Hay heridos, todos están recibiendo la ayuda médica pertinente», comunicó el gobernador de Sarátov, Román Busarguín, en la red social Max.
Según el funcionario, una persona murió como resultado del ataque. «Mis más sentidas condolencias a familiares y amigos. Se brindará el apoyo necesario a la familia», publicó el gobernador.
Previamente el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia comunicó que los sistemas operativos de la defensa antiaérea interceptaron en la última jornada 415 drones ucranianos de ataque sobre una veintena de regiones del país.
La cartera militar precisó que las interceptaciones se realizaron en las regiones de Bélgorod, Briansk, Krasnodar, Kursk, Lípetsk, Moscú, Oriol, Riazán, Rostov, Samara, Sarátov, Tula, Vladimir, Volgogrado, Vólogda, Vorónezh, así como en las repúblicas de Crimea y Tartarstán, y sobre los mares Negro y de Azov.
Por su parte, la agencia nacional del transporte aéreo, Rosaviatsia, informó de restricciones provisionales de vuelos en los aeropuertos de Guelendzhik, Cherepovéts, Sochi, Sarátov, Penza, Samara, Uliánovsk, Cheboksari, Kazán, Bugulmá, Nizhnekamsk, Ufá, Oremburgo, Izhevsk, así como en dos de los cuatro aeropuertos de Moscú (Vnúkovo y Domodédovo).
El 24 de febrero de 2022 Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania para, según el presidente Vladimir Putin, proteger a la población del Donbás de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hacia el este.
Los ataques con drones lanzados desde Ucrania contra objetivos militares y civiles en la retaguardia rusa, particularmente, terminales y refinerías petroleras, se han convertido desde entonces en algo rutinario.
mpm/gfa





