El mandatario, en la apertura de tercera edición de la Iniciativa de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones, que se celebra hasta mañana en Luanda, remarcó que estas ideas deben permanecer en el centro de los esfuerzos colectivos.
En un momento en que el mundo enfrenta profundos desafíos para la estabilidad y el entendimiento entre las naciones, marcados por conflictos persistentes, crisis humanitarias y tensiones geopolíticas, esta reunión representa una oportunidad para fortalecer la solidaridad internacional, valoró.
Consideró que también es un espacio para defender los principios de la Carta de las Naciones Unidas y garantizar el respeto de las normas que rigen las relaciones entre los Estados, además de ser una muestra del compromiso colectivo con el diálogo y la cooperación para construir un futuro más estable y seguro.
Insistió en que la cita debe servir como plataforma para la movilización en favor de soluciones pacíficas y la prevención de la violencia, y consideró urgente unir fuerzas para ayudar a resolver conflictos como los de República Democrática del Congo, Sudán, Ucrania y Oriente Medio, incluyendo Palestina, Líbano y el Golfo Pérsico.
“También es imperativo que combatamos sin descanso el terrorismo, el creciente uso de tácticas mercenarias para derrocar gobiernos elegidos democráticamente, así como los cambios políticos realizados en violación de las normas del derecho interno de cada Estado y del derecho internacional”, precisó.
Recordó la experiencia de Angola en cuanto al costo de la guerra y el valor del perdón, pues el país logró la paz mediante el sacrificio y se consolidó a través de la reconciliación nacional.
Solo a partir del logro de la paz, el 4 de abril del 2002, fue posible construir un Estado democrático sólido, reconciliar a la nación, concebir e implementar un amplio programa de reconstrucción de infraestructuras y definir políticas públicas más centradas en el desarrollo de la población, remarcó.
“A pesar de los desafíos que aún persisten, Angola se enorgullece de los logros alcanzados en los más diversos ámbitos”, dijo y agregó que el enfoque actual es mejorar la calidad de vida de la población mediante la expansión de la infraestructura, la diversificación económica, el aumento de las oportunidades de empleo y el fortalecimiento de la protección e inclusión social.
“Estamos plenamente convencidos de que el elemento primordial para la prosperidad de cualquier país es la paz y la seguridad internas”, subrayó y ratificó el compromiso angoleño con la mediación y la promoción de soluciones africanas a los desafíos africanos, en cooperación con socios internacionales.
Señaló que continuarán contribuyendo al fortalecimiento de la Arquitectura Africana para la Paz y la Seguridad y los mecanismos de prevención, gestión y resolución de conflictos; así como seguirán impulsando la Bienal de Luanda, un foro panafricano para la cultura de paz, cuya cuarta edición será este año.
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