La cita, enmarcada en la visita de despedida del diplomático, sirvió para ratificar la importancia de la alianza estratégica entre ambas naciones, según confirmó el propio mandatario en sus redes sociales.
Especial atención dedicamos a la alianza estratégica y al fortalecimiento de vínculos en energía, infraestructura y economía, así como a la materialización de proyectos de interés común, escribió Vucic, quien valoró el respaldo de Budapest al ingreso de Serbia en la Unión Europea.
La ministra de Energía, Dubravka Djedovic-Handanovic, subrayó en junio pasado la relevancia del oleoducto que conectará Novi Sad con Algyo, en territorio húngaro, y que se enlazará con el sistema Druzhba, cuyo estudio de factibilidad quedó listo en enero pasado.
Analistas consultados consideran que el proyecto, aunque vital para la refinería de Pancevo, enfrenta el reto de las sanciones estadounidenses a la empresa NIS, controlada por la rusa Gazprom Neft, y cuyo plazo para la venta de acciones vence el próximo 31 de julio.
La empresa húngara MOL negocia actualmente la adquisición del paquete mayoritario, en medio de las presiones de Washington, mientras que la Unión Europea ha sido señalada por anteriores gobiernos de Budapest por obstaculizar rutas alternativas de suministro.
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