Fue una reacción tras conocerse que los gobiernos de EEUU y Uruguay conversan sobre la pretensión de que el país sudamericano acepte a ciudadanos deportados por el gobierno estadounidense.
Abdala declaró a La Diaria que en la política de deportaciones de la administración del presidente Donald Trump hay “una dosis importante de racismo, con una dosis importante de intolerancia”.
“Viola, según distintos ámbitos, incluso judiciales de los propios Estados Unidos, los derechos humanos”, apuntó.
“Uruguay no puede estar involucrado en ayudar a la violación de los derechos humanos en Estados Unidos”, insistió el dirigente sindical.
“Tenemos que ser siempre muy celosos de nuestra autodeterminación, de nuestra soberanía democrática, de una línea histórica en Uruguay, desde el punto de vista de nuestras relaciones internacionales, como país chico que somos, de manejarnos con el derecho internacional, de manejarnos con los derechos humanos”.
El presidente del PIT-CNT opinó que Uruguay debería tener “otro tipo de conductas en el plano internacional”.
Refirió que la central sindical ha manifestado “abiertamente sus diferencias” con decisiones de política internacional del gobierno.
“No tenemos por qué participar en cónclaves macarthistas que acusan a una parte de nuestra democracia de terrorismo”.
Así dijo en referencia a la asistencia del embajador de Uruguay en Estados Unidos, Daniel Castillos, a la “reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político” organizada por el gobierno de Trump en Washington, donde el secretario de Estado Marco Rubio habló del “terror violento” del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros.
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