Durante una visita al navío-sonda NS-42, que realiza investigaciones en aguas profundas frente al estado de Amapá, Lula destacó la presencia de hidrocarburos identificada por la estatal Petrobras en el pozo Morpho y defendió el aprovechamiento de los recursos naturales para impulsar el desarrollo nacional.
“Esto significa soberanía nacional. Un país que tiene un petróleo de esta calidad no va a permitir que nadie meta el dedo”, afirmó el mandatario, en referencia a las críticas internacionales a la exploración petrolera en la región de la Foz del Amazonas.
Lula recordó que, antes de la conferencia climática de Naciones Unidas (COP30), celebrada en Brasil en 2025, recibió advertencias sobre posibles reacciones de países europeos ante la decisión de avanzar con la prospección en la zona.
El presidente sostuvo que optó por anunciar entonces la autorización para continuar las investigaciones porque, a su juicio, estaban en juego los intereses de Brasil y de Petrobras.
La estatal confirmó el pasado 14 de agosto la presencia de hidrocarburos en el pozo Morpho, a unos 175 kilómetros de la costa de Amapá.
De acuerdo con la compañía, el hallazgo se encuentra todavía en una etapa exploratoria y las perforaciones continúan para determinar las características y dimensiones de la acumulación; por tanto, aún no existe una estimación definitiva del volumen de petróleo ni de su eventual viabilidad comercial.
Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, acompañó a Lula durante la visita y afirmó que la empresa mantiene el optimismo ante los resultados obtenidos, aunque subrayó que aún es necesario avanzar en los estudios para conocer cuánto petróleo existe.
La empresa posee el 100 por ciento de participación en el bloque y actúa como operadora. La autorización para perforar el pozo fue concedida por el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables en octubre de 2025, después de un proceso de licenciamiento ambiental.
El mandatario calificó el posible potencial petrolero de la región como un “pasaporte para el futuro” de Brasil, aunque insistió en que ello no significa abandonar la transición energética ni las inversiones en combustibles renovables.
También defendió el uso de tecnología para reducir riesgos ambientales durante las operaciones y aseguró que Brasil dispone de mecanismos de seguridad para responder ante eventuales incidentes.
El Margen Ecuatorial se extiende por más de dos mil 200 kilómetros a lo largo de las costas del norte y nordeste brasileños. Petrobras prevé perforar 15 pozos exploratorios en esa frontera durante los próximos años y considera la zona estratégica para la reposición de reservas.
Su exploración genera debate en Brasil por su importancia energética y económica y por las preocupaciones ambientales asociadas a una región de elevada sensibilidad ecológica.
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