Los departamentos donde se concentran las llamas, según la entidad, son Tolima (11), Nariño (cinco), Cundinamarca (dos), Valle del Cauca (dos) y Huila (uno).
De acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del Tolima, la magnitud de la emergencia provoca ya en ese territorio 31 mil 46 hectáreas de cobertura vegetal afectadas.
La directora de ese organismo, Olga Alfonso, señaló que se trata de la mayor tragedia ambiental, económica y social vista en ese territorio del centro-oeste, y también una de las de proporciones más significativas del país.
Apuntó asimismo el informe que los municipios con mayor afectación son Ortega, con seis mil 887 hectáreas; Armero-Guayabal, con cinco mil 97; San Luis, con cuatro mil 371 y Guamo, con cuatro mil 41 hectáreas afectadas.
A estos le siguen Coyaima, Chaparral, Valle de San Juan, Lérida y Alvarado.
El análisis también permitió establecer que entre las coberturas vegetales más afectadas se encuentran los herbazales, pastos limpios, bosques abiertos y densos, pastos enmalezados y áreas destinadas a cereales.
Como parte de la respuesta a esta emergencia, se conoció que la autoridad ambiental activó un protocolo para la atención de fauna silvestre perjudicada.
Entre los animales atendidos hasta el momento se encuentran especies como el ocelote, la zarigüeya, el borugo, la iguana, el azulejo, el oso hormiguero y el armadillo, entre otras.
De acuerdo con reportes de medios locales, en Nariño los territorios más dañados son Los Andes Sotomayor, Ancuya, Santacruz, Linares, La Llanada y Guaitarilla.
Debido a la magnitud de la situación, la Gobernación de ese departamento del suroeste declaró la calamidad pública y la urgencia manifiesta.
La medida busca acelerar la entrega de recursos destinados a fortalecer la capacidad de respuesta de los cuerpos de bomberos y apoyar a los municipios afectados.
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