El turismo de inmersión se impone en el gigante asiático. Este verano, las llegadas de turistas internacionales a China han experimentado un notable repunte, con un cambio de paradigma: del simple ‘check-in’ en monumentos a la búsqueda de experiencias profundas.
En Zhangjiajie, las montañas de arenisca que inspiraron la película ‘Avatar’ atraen cada vez a más europeos.
Un ejemplo es el de un pastelero italiano, que quedó tan impresionado por la belleza del paisaje que planea incorporar estas imágenes a sus creaciones.
El turismo de inmersión también se extiende a otras regiones, con extranjeros participando en la recolección de té en Hainan o aprendiendo a cocinar en Chengdu, señalan las más recientes novedades.
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