Las 75 piezas de la muestra forman parte del acervo histórico del galardón e incluyen pintura, grabado, escultura, técnica mixta, fotografía y video.
La curaduría no sigue una secuencia cronológica, sino que organiza las obras en tres recorridos temáticos que permiten establecer vínculos entre artistas de diferentes generaciones.
El primero, “A la ciudad no le alcanza la ciudad», aborda la vida urbana desde los encuentros, las diferencias, las identidades, los cuerpos y las tensiones que atraviesan los espacios colectivos.
El segundo, “Tierras en otros tiempos”, reúne obras relacionadas con el territorio, la naturaleza y el paisaje, entre ellas, Pueblo de Baños, de Bolívar Mena Franco; Reconstrucción, de Mariella García; Colina y sol, de Galo Galecio, una de sus pocas obras gráficas en color, y Yo, el prójimo, de Eduardo Kingman.
El tercer recorrido, “La potencia y la energía de viajar dentro de uno mismo”, explora la percepción, la memoria, el deseo, la imaginación y el mundo interior.
Creado en 1917, el Premio Nacional de Artes Mariano Aguilera se entrega de manera bienal a artistas visuales, investigadores y gestores culturales.
Ese galardón, a cargo del Municipio de Quito, es el reconocimiento artístico más antiguo de Ecuador y ha acompañado la evolución de las expresiones plásticas y contemporáneas del país.
El secretario de Cultura de la capital, Jorge Cisneros, destacó que las obras pertenecen a la memoria artística de la ciudad y que varias permanecieron durante años en bodegas.
“La memoria de la ciudad es también la memoria de sus artistas”, afirmó el funcionario durante la inauguración.
Santiago Ávila, coordinador del Centro de Arte Contemporáneo, señaló que el nuevo espacio permitirá al público reencontrarse con obras que no habían sido expuestas durante décadas y generar nuevas lecturas sobre ellas.
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