Como en 2022 con el inicio de la guerra en Ucrania, la conjunción de eventos internacionales hace la tormenta perfecta, expresó el especialista asociado al Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, Hugo Maul.
Lo que sucede ahora es que el tema de la sequía compromete la seguridad alimentaria en algunas regiones del país, subrayó el también catedrático universitario en declaraciones a Emisoras Unidas.
En el combustible pagamos 50 por ciento más contra lo que teníamos hace seis meses y preocupa que no tenemos una idea de cuánto esto va a terminar, consideró el entrevistado.
Estamos en una conjunción muy complicada de campaña preelectoral, sequía e incremento de carburantes, y se da alguna molestia social, bloqueos, aunque así estuvimos cuatro años atrás y salimos, acotó Maul.
Calificó de importante que en las votaciones del año próximo la ciudadanía tome una buena decisión para no añadir todavía otro factor a la situación existente.
Para el ingeniero agrónomo y exrector de la Universidad San Carlos, Efraín Medina, una de las cosas es el momento político, “porque aquí también se confunden algunos intereses en busca de llevar agua a su molino”.
Definitivamente la situación es bastante complicada con el incremento del precio de los carburantes y el déficit de precipitaciones a causa del fenómeno El Niño, remarcó el exministro de Agricultura.
Esto incide -dijo- en la pérdida de cosechas, principalmente en una forma más severa en departamentos como Chiquimula y Jalapa, por mencionar algunos.
Tal coyuntura puede tener consecuencias muy serias sobre la inseguridad alimentaria y nutricional de la población, sobre todo en los sectores más vulnerables o pobres, señaló.
Maul añadió que encima de todos los problemas “nos estamos disparando en el pie, haciendo bloqueos de carreteras”.
Instó a adoptar medidas concretas de atención a los problemas fundamentales, puntualmente de una ágil, al ascenso de los combustibles.
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