La petición fue presentada ante el ministro Flávio Dino, relator de un proceso que investiga la destinación de enmiendas parlamentarias a la productora de la obra, que está inspirada en el expresidente Jair Bolsonaro.
El equipo de Lula pidió además que la Agencia Nacional del Cine (Ancine) no avance en el proceso de autorización del filme hasta que sus productores entreguen información detallada sobre contratos, donaciones, ingresos y gastos.
Según la campaña, la película avanza en los sistemas de registro de la Ancine y podría llegar a las salas durante el período electoral de 2026; por ello, considera necesario esclarecer el origen de los recursos empleados en la producción antes de su eventual estreno.
La defensa de la campaña, coordinada por el abogado Angelo Ferraro, sostiene que Dark Horse fue registrada como una obra extranjera, modalidad que, según los argumentos presentados ante el STF, permitiría a sus responsables no entregar a la Ancine el mismo nivel de información sobre el origen de los recursos exigido para otros proyectos.
Cuestiona además la procedencia de fondos vinculados al banquero Daniel Vorcaro, del Banco Master, señalado como uno de los financiadores de la producción.
La petición establece una relación entre esos recursos y una estructura empresarial atribuida al banquero.
De acuerdo con el documento presentado al STF, empresas pertenecientes a esa estructura son objeto de investigaciones por sospechas de lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado en el marco de la Operación Carbono Oculto de la Policía Federal.
Los abogados solicitaron a Dino que requiera información a la Ancine y a los productores y que determine el levantamiento del secreto de los documentos. Como alternativa, pidieron compartir materiales obtenidos por la Policía Civil de São Paulo durante la Operación Saturno.
Un artículo de opinión de ICL Notícias recordó las revelaciones de que Vorcaro destinó 61 millones de reales (unos 10,6 millones de dólares) a la realización del filme.
El medio cuestionó que, casi 120 días después de hacerse pública una grabación en la que el senador Flávio Bolsonaro solicita dinero a Vorcaro para la película sobre su padre, no se hubiera producido un avance significativo en el esclarecimiento de esos recursos.
Entre las interrogantes planteadas por ICL Notícias figuran el destino final de esos 61 millones de reales, la eventual utilización de los fondos en actividades políticas en el exterior y las razones por las que una productora con poca experiencia habría sido escogida para una obra de ese costo.
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