Durante una visita al Hospital de Amor, institución especializada en tratamiento oncológico en Barretos, estado de São Paulo, el mandatario defendió el fortalecimiento de la red sanitaria estatal y destacó su capacidad para atender a millones de brasileños, incluidos los sectores más vulnerables.
“El SUS es una de las obras maestras de la salud mundial”, afirmó Lula, quien subrayó que ninguna otra nación con más de 100 millones de habitantes tiene un sistema de salud pública comparable.
Destacó especialmente la participación del SUS en los trasplantes realizados en el país y aseguró que la red pública no tiene temor de compararse con hospitales privados en materia de atención.
Lula recordó que el sistema fue incorporado a la Constitución Federal de 1988 y enfrentó desde entonces cuestionamientos de sectores privados y una cobertura mediática que, según señaló, tendió a destacar sus deficiencias sin reconocer el trabajo de médicos, enfermeros, conductores de ambulancias y otros trabajadores.
A juicio del presidente, la pandemia de Covid-19 evidenció la importancia estratégica del SUS y convirtió a sus trabajadores en protagonistas de la respuesta sanitaria.
En ese contexto, criticó el negacionismo científico y la difusión de informaciones falsas sobre las vacunas durante el Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2023), según reportó Brasil 247.
Lula defendió además una nueva etapa de expansión de la atención oncológica. Según anunció, el Gobierno pretende crear centros de recuperación para pacientes con cáncer en ciudades brasileñas con más de 150 mil habitantes, con el objetivo de complementar el tratamiento y facilitar la rehabilitación.
“No basta curar, es preciso devolver la vida, el movimiento, el placer por la vida”, sostuvo el mandatario, al defender que el acceso a la salud no dependa de la capacidad económica de cada persona.
Durante su intervención, Lula también contrastó el modelo brasileño con el sistema estadounidense y relató el caso de un periodista de ese país atendido gratuitamente por el SUS después de sufrir un accidente en Ilhabela, en el litoral paulista.
Cuando fue a preguntar cuánto costaba, la respuesta fue: “Nada”. El SUS es gratuito. Y ni siquiera le preguntaron si era estadounidense. Era un ser humano que necesitaba atención médica. Así es como funciona el SUS, relató el mandatario.
Al expresar orgullo por el sistema público brasileño, el presidente planteó como meta que el SUS pueda convertirse en uno de los principales referentes internacionales de salud universal.
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