Al intervenir en el XV Congreso Anual de Inversiones, con sede en el Centro de Comercio Mundial de Dubái del 7 al 9 de septiembre, Selassie mencionó la energía limpia como la primera de cinco prioridades estratégicas de inversión para el continente.
Describió esta iniciativa como un motor fundamental para la transformación industrial y el crecimiento económico sostenible y, en ese sentido, instó a los países africanos a acelerar las inversiones en energía solar, eólica, geotérmica e hidroeléctrica.

Al mismo tiempo, precisó que diversifican su matriz energética para satisfacer las crecientes demandas de la industrialización.
Reconoció los avances del sector en países como Uganda, la República Democrática del Congo, Tanzania, Ghana y Kenya, subrayando que un suministro energético ampliado y fiable es esencial para la transformación industrial y económica de África.
Para Etiopía, afirmó el jefe de Estado, las energías renovables representan mucho más que una fuente de electricidad. «La energía limpia no es simplemente un activo nacional, sino una base para un rápido crecimiento económico», aseveró.

Informó que Addis Abeba cuenta con un potencial estimado de 60 mil megavatios de energía renovable y tiene como objetivo alcanzar una capacidad de generación de 15 mil megavatios para el año 2030, con planes de ampliar el suministro eléctrico a través del Mercado Común de Electricidad de África Oriental.
También prevé extender ese servicio a las naciones vecinas mediante dicha red regional, reforzando así su papel en la integración energética de la zona, acotó. Destacó que el suministro eléctrico etíope, relativamente asequible y fiable, atrae cada vez más inversiones en infraestructura digital avanzada.
Más allá del sector energético, el presidente etíope identificó la agricultura, los minerales críticos, la infraestructura y los corredores estratégicos, así como el capital humano, como cuatro prioridades adicionales para la inversión y la transformación económica de África.
Consideró que las infraestructuras y los corredores estratégicos son fundamentales para la integración económica del continente, especialmente en el momento actual en el cual se busca reforzar la conectividad física y digital.
El capital humano fue identificado como la quinta prioridad. Al respecto, Selassie instó a los países africanos a transformar a sus poblaciones jóvenes en motores de innovación, emprendimiento y crecimiento económico mediante una mayor inversión en competencias y tecnología.
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