De acuerdo con el comunicado, en el ámbito internacional el principal foco de atención continúa estando en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, donde las hostilidades volvieron a escalar en los últimos días.
El barril de petróleo está cerca de la barrera de los 100 dólares, mientras el precio del cobre alcanzó valores superiores a 6,5 dólares por libra y persisten los riesgos de alzas en la inflación que obligan a los bancos centrales a mantener una postura restrictiva, señaló la nota.
Los mercados financieros internacionales siguen apostando al comportamiento del sector tecnológico y hay una creciente demanda de recursos para el desarrollo de la inteligencia artificial.
En el plano local, la economía tuvo un pobre desempeño en el segundo trimestre del año y comienzos del tercero, ubicándose por debajo de las perspectivas, aseguró el Banco Central de Chile.
La desaceleración de la demanda interna continuó deteriorándose, en particular por el impacto de las condiciones climáticas de julio en el centro y el norte del país. Otros indicadores con resultados adversos fueron el consumo privado y la formación bruta de capital fijo, esta última determinada por la compra de maquinaria industrial, equipos de carga pesada o terrenos destinados a proyectos inmobiliarios o edificación de fábricas.
En otros aspectos, el mercado laboral mostró mayor destrucción de puestos de trabajo y un alza marcada de la tasa de desempleo, en tanto la variación anual de la inflación subió al 4,2 por ciento, impulsada por los combustibles.
Si bien el Banco Central espera que la economía de Chile retome el impulso en 2027, no puede descartarse que la debilidad actual sea más prolongada de lo previsto.
Ante este panorama, indicó que mantendrá la constante evaluación de los escenarios, tanto a nivel mundial como local.
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