En un mensaje por el Día Internacional para Proteger la Educación, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó su preocupación por esas agresiones y advirtió sobre las consecuencias dañinas de las mismas para el futuro de niños y jóvenes.
El acceso a la enseñanza es un derecho humano fundamental y todos los Estados tienen la obligación de garantizarlo, así como de proveer seguridad en los centros estudiantiles, afirmó.
Todas las partes en conflicto deben detener y prevenir los ataques contra las instituciones educativas, cumplir con sus obligaciones en virtud de las leyes internacionales y hacer rendir cuentas a los responsables, añadió.
Además, instó a todos los Gobiernos a invertir en la educación de todos los niños, respaldar plenamente y aplicar la Declaración sobre Escuelas Seguras, y apoyar a la Coalición Mundial contra los ataques.
Debemos colaborar para preparar y cuidar los sistemas educativos -tanto presenciales como en línea-, especialmente para los menores que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. Asimismo, es necesario reintegrar de manera segura a las escuelas y comunidades a los vinculados a fuerzas y grupos armados, señaló.
Guterres aseguró que la ONU ofrece diversas herramientas para apoyar a los países y pidió construir un futuro pacífico.
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