Como es tradicional con los mandatarios brasileños desde 1955, Lula debe abrir el debate general el martes 22, tras lo cual regresará a Brasil, según la agenda divulgada por el Gobierno.
La intervención en Naciones Unidas ocurrirá en un contexto de tensiones entre Brasil y Estados Unidos, a menos de dos semanas de las elecciones generales en el gigante sudamericano y después de meses de diferencias entre ambos gobiernos en torno a cuestiones comerciales y políticas.
De acurdo con el secretario de Asuntos Multilaterales Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Carlos Márcio Cozendey, la alocución de Lula tendrá como uno de sus ejes la defensa del multilateralismo, considerado por Brasil una línea central de su política exterior.
El diplomático señaló que el jefe de Estado también debe defender las negociaciones como vía para solucionar conflictos y el respeto al derecho internacional humanitario.
Cozendey indicó además que el mandatario podría presentar ante la comunidad internacional las medidas adoptadas por Brasil para enfrentar el crimen organizado y destacar los mecanismos de cooperación establecidos con países vecinos y con Estados Unidos.
El secretario recordó que Brasilia mantiene con Washington intercambio de información y mecanismos de cooperación destinados a apoyar la investigación de organizaciones criminales.
Cozendey adelantó también que Brasil prevé negociar próximamente un protocolo adicional de la Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional para fortalecer la cooperación frente a delitos ambientales.
De acuerdo con fuentes citadas por medios brasileños, Lula deberá defender el principio de no interferencia en los asuntos internos de los países y el derecho de los brasileños a decidir el rumbo político nacional.
Su Ejecutivo ha sostenido en los últimos meses que las medidas comerciales estadounidenses contra el país no son compatibles con las reglas multilaterales y ha reivindicado el diálogo y el respeto a la soberanía nacional.
El presidente también tiene previstas reuniones bilaterales durante su estancia en Nueva York. De acuerdo con el Gobierno, el mandatario recibió al menos 30 solicitudes de encuentros con otros jefes de Estado, aunque su agenda será limitada por cuestiones de tiempo y seguridad.
Tras el regreso de Lula a Brasil, el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, permanecerá en Nueva York para representar al país en actividades de la agenda multilateral.
La delegación brasileña participará también en reuniones vinculadas al Consejo de Seguridad, incluida una sobre la situación en Palestina, además de encuentros relacionados con el derecho internacional y otros asuntos de la agenda de Naciones Unidas, informó el portal G1.
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