Ese resultado representó un crecimiento de 6,7 por ciento con respecto a 2024 y comprende la producción obtenida de bosques plantados y la extracción de productos de áreas naturales.
La silvicultura, actividad vinculada a los bosques plantados, concentró 41 mil millones de reales (ocho mil millones de dólares), un incremento de 8,6 por ciento interanual.
Como contraste, la extracción vegetal disminuyó 3,1 por ciento con seis mil 900 millones de reales (un millón 350 mil dólares).
De acuerdo con el IBGE, la silvicultura representó 85,6 por ciento del valor de la producción forestal brasileña en 2025, mientras que la extracción vegetal aportó el 14,4 por ciento restante.
El valor económico de la primera actividad creció 165 por ciento desde 2019, comportamiento asociado por la referida entidad a los avances tecnológicos y al aumento de la productividad.
Las áreas de bosques sembrados sumaron 10,4 millones de hectáreas, superficie cercana a la extensión territorial del estado de Pernambuco, y el eucalipto representó el 78,6 por ciento de esas plantaciones.
De rápido crecimiento, esa especie es utilizada principalmente por la industria de la celulosa, sector en el cual Brasil mantiene una posición destacada en el mercado internacional.
Por territorios, el estado de Minas Gerais encabezó la producción de la silvicultura, con el 22,5 por ciento del total nacional, y Tres Lagoas, en Mato Grosso del Sur, registró el mayor valor de producción forestal entre los municipios brasileños.
También, se registraron 2,2 mil millones de reales (431 millones de dólares) en productos alimenticios procedentes de la producción forestal.
El açaí representó la mitad de ese valor, mientras que la yerba mate ocupó el segundo lugar entre los productos no madereros.
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