«No decimos que Chisinau se quede sin agua mañana, pero este es un momento crítico en el que, si no hacemos nada en las próximas dos semanas, sí, Chisinau podría quedarse sin agua», dijo el funcionario a la cadena de televisión Cinema 1.
Agregó que la situación debe cambiar con urgencia, ya que, si el nivel del agua en los tramos bajos del río alcanza un nivel crítico, su recuperación requerirá mucho tiempo y esfuerzos.
El sábado se decretó el estado de emergencia hidrológica en Moldavia por un período de 60 días, aprobado por el Parlamento en una sesión extraordinaria a petición del Gobierno debido al descenso del nivel del río Dniéster, que es la principal arteria fluvial del país.
El ministro de Medio Ambiente de la república, Gheorghe Hajder, declaró que el nivel de agua en el embalse de Dniéster, en Ucrania, cayó de 121,5 metros a un nivel crítico inferior a 111 metros, lo que genera riesgos para el funcionamiento de la central hidroeléctrica.
Autoridades de Moldavia limitaron antes el uso de agua potable y agua de fuentes abiertas para el lavado de calles, el llenado de piscinas y otros fines no prioritarios. Además, las empresas industriales no alimentarias y no médicas deben reducir su consumo de agua en al menos un 20 por ciento.
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