La historiadora del urbanismo Ana Salgueiro señala que «su capacidad de mezclar lo antiguo con lo contemporáneo la convierte en un destino único».
Los tranvías amarillos, los miradores del Barrio Alto y la sombra del castillo de San Jorge son solo algunos de sus atractivos.
Según datos del Ayuntamiento de Lisboa, más de 4,5 millones de turistas visitaron la ciudad en 2023, y la cifra sigue creciendo de manera exponencial hasta el presente 2026.
«El viajero busca autenticidad, y Lisboa la ofrece sin artificios», comenta el guía local João Pereira. La ciudad también apuesta por el turismo sostenible con rutas a pie y bicicletas eléctricas. Un destino que, pese a la masificación, conserva su alma.
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