El suceso tuvo lugar en una zona rural del municipio de El Tambo durante enfrentamientos entre tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido y de la estructura Carlos Patiño, que opera en la región.
De acuerdo con la fuente castrense, tras el fallecimiento del uniformado, su cuerpo fue sustraído del lugar de los hechos y, hasta el momento, no ha podido ser recuperado ni entregado a su familia.
Apuntó el Ejército que la situación agrava el dolor de sus seres queridos, vulnera la posibilidad del soldado a recibir una despedida digna e infringe el Derecho Internacional Humanitario.
El Ministerio de Defensa, por su parte, señaló que asesinar a un integrante de la Fuerza Pública y luego llevarse su cuerpo “es un acto de extrema gravedad y bajeza que no vamos a tolerar”.
La cartera pidió al Comité Internacional de la Cruz Roja, a la Defensoría del Pueblo y al resto de las autoridades competentes gestionar la recuperación del cuerpo y permitir que la Fiscalía adelante los procedimientos correspondientes para estos casos.
“El Derecho Internacional Humanitario protege la dignidad de quienes mueren en medio de las hostilidades. Idel José Torres merece regresar con su familia, que tiene derecho a despedirlo con dignidad”, refirió el organismo.
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