En un discurso nacional, Ramaphosa dijo la víspera que la nación está enojada y las mujeres de Sudáfrica también, y su enojo está justificado por lo que él comparte esa ira.
Desde mediados de julio, 11 mujeres fueron asesinadas y el descubrimiento de sus cuerpos activó la alarma sobre el auge de los niveles de violencia contra las féminas en el país.
Mientras, las autoridades investigan si un asesino en serie o varios son los responsables y en todo el país se deben identificar las áreas peligrosas y de alto riesgo.
En tanto, se dijo que cuatro personas están detenidas y se estableció una respuesta de emergencia multidisciplinaria a nivel nacional para investigar los asesinatos de Ekurhuleni, donde las víctimas tenían entre 20 y 30 años, y algunas mostraban signos de agresión sexual.
Según Naciones Unidas, Sudáfrica tiene una de las tasas de feminicidios más altas del mundo. ocs/fvt













