En la homilía central de la 52da Peregrinación Juvenil a Luján, magno evento de expresión de fe a un mes y cuatro días de la visita del papa León XIV, García Cuerva recalcó que “las heridas de la intolerancia supuran y se está infectando el alma del pueblo».
La misa este domingo la realizó desde un púlpito montado frente a la Basílica de la Virgen de Luján, patrona de Argentina, ante una enorme multitud de fieles que peregrinaron desde varias localidades bonaerenses y la capital, caminata que iniciaron el sábado pese a impertinente lluvia y desfasadas bajas temperaturas.
Autoridades locales y representantes de la iglesia coincidieron en que esta peregrinación registra récord de asistentes, vista como antesala a la visita del Sumo Pontífice que estará en Argentina del 8 al 11 de noviembre como parte de su primera gira latinoamericana que iniciará en Uruguay y terminará en Perú.
La Basílica de Luján será el punto culminante de su estancia. Allí el papa León XIV oficiará su última homilía en Argentina antes de partir hacia suelo peruano, donde trabajó como misionero durante 40 años.
García Cuerva insistió en las malas consecuencias de la violencia verbal y la intolerancia, al asegurar que «las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal, supuran».
El arzobispo que ha sido duro crítico contra las políticas del gobierno del presidente Javier Milei, en especial por sus nefastos efectos sociales, pidió que la experiencia compartida entre los fieles durante la peregrinación se traduzca en un sentido colectivo de perdón, respeto y diálogo entre los argentinos.
«Nadie vino solo. En cada paso trajimos a nuestras familias, a los amigos, al vecino que la está pasando mal, al conocido que perdió el trabajo, a los enfermos, a los que nos pidieron que rezáramos por ellos», sostuvo.
El clérigo describió a la caminata como un espacio «sin grietas ideológicas ni exclusiones», haciendo alusión a que el cansancio y las ganas de llegar a la basílica significó la unión de los fieles.
«Cuando nos descubrimos caminantes de un mismo pueblo, no le damos lugar al individualismo y a los discursos de odio», enfatizó.
Esta peregrinación que parte desde la Basílica de San Cayetano en la barriada porteña de Liniers tiene cinco décadas de historia.
La primera edición se realizó el 25 de octubre de 1975, cuando un grupo de jóvenes partió desde Liniers hacia Luján bajo el lema “La juventud camina a Luján por la Patria”. Desde entonces, la convocatoria se convirtió en una de las principales expresiones de fe del país.
Familias, grupos de amigos, jóvenes y fieles en general participan junto con sus parroquias en la columna principal, mientras que otros peregrinos se incorporan en distintos puntos del trayecto para concluir en la ciudad de Luján.
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