Así lo muestra hoy el portal de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El desempeño de septiembre –señala- estuvo marcado por una demanda cautelosa y concentrada principalmente en compras cotidianas y de bajo valor.
Según el informe de la CAME, la finalización de los picos de consumo asociados a las fechas comerciales y escolares de agosto, junto con las restricciones sobre los ingresos disponibles y los límites para financiarse con tarjetas, causaron el retroceso mensual.
La Confederación explica que el comienzo de la primavera impulsó algunas ventas puntuales, especialmente de alimentos frescos, bebidas frías, helados, prendas livianas y productos vinculados con refacciones y pintura. Sin embargo, no alcanzaron para compensar la debilidad general del consumo.
Para la CAME, las familias continuaron priorizando las reposiciones indispensables, las segundas marcas y las alternativas más económicas, mientras postergaron gastos de mayor magnitud, como muebles, obras integrales o compras completas de indumentaria.
El mayor avance correspondió a textil e indumentaria, con una suba del cinco por ciento, seguido por calzado y marroquinería (+3,5 por ciento); ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (+3,3); farmacia (+1,5) y perfumería (+0,7).
Por el contrario, bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles cayó 3,4 por ciento, mientras que Alimentos y bebidas retrocedieron 3,1 frente al mismo período del año pasado.
ocs/mh













