Francia echará mano de sus reservas estratégicas para amortiguar el impacto de las guerras que golpean la economía, consideró el jefe de Estado, al ofrecer una intervención por la televisión.
Lecornu anunció la liberación de 10 millones de barriles de gasóleo, que serán puestos a disposición de los distribuidores durante tres meses.
El combustible se venderá al precio de coste, con una rebaja estimada de 12 a 18 céntimos por litro, mientras las reservas deberán ser reconstruidas en el plazo de hasta un año.
La medida busca ganar tiempo ante las consecuencias para el precio de los carburantes de la guerra en Oriente Medio y el conflicto en Ucrania y reducir una dependencia energética que, según Lecornu, expone a Francia a decisiones tomadas “en el otro extremo del mundo”.
Lecornu reconoció que el crecimiento se frenó por las turbulencias internacionales, con una reducción de ingresos para financiar servicios públicos, mientras el déficit alcanzaría 5,4 por ciento del Producto Interno Bruto este año, estimó.
A ello se suma el encarecimiento de los intereses de la deuda y el aumento de las necesidades de salud, pensiones y protección social, admitió el primer ministro.
El Gobierno plantea un esfuerzo de saneamiento de 54 mil millones de euros y pretende reducir el déficit público al cinco por ciento en 2027, una política que el primer ministro presenta como muy necesaria.
Ante este escenario, Lecornu intentó responder también a la movilización de los estudiantes de los liceos, tras reconocer que su malestar “no viene de la nada”.
El ejecutivo anuncia cinco líneas de trabajo: garantizar reemplazos cuando falten profesores, mejorar las condiciones materiales de los centros —incluida su adaptación a las olas de calor—, reorganizar los horarios, hacer más transparente la orientación escolar y ampliar los espacios de expresión democrática de los jóvenes.
Más de 40 mil contribuciones habían llegado ya a la plataforma abierta por el Ministerio de Educación, especialmente sobre los horarios y las condiciones materiales.
Las primeras decisiones se presentarán a finales de octubre y el presupuesto de Educación para 2027 alcanzará 64 mil millones de euros, mil 200 millones más que el año en curso.
Pero el primer ministro también trazó una línea roja frente a la violencia que acompaña algunas protestas: habló de estudiantes y otras personas agredidas, policías y gendarmes heridos, centros incendiados o dañados, horas de clase perdidas y amenazas.
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