El propósito es contar con una plataforma de «difusión masiva, inmediata, gratuita y georreferenciada» para alertar a la población ante «eventos adversos», tanto climáticos como sanitarios o de otro tipo.
La alerta estará a cargo del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), a diferencia de la Amber, destinada a la rápida búsqueda de menores desaparecidos y que gestiona el Ministerio del Interior.
El sistema deberá implementarse antes del 31 de diciembre de este año y los mensajes tendrán prioridad absoluta en la red sobre el tráfico telefónico comercial, dice el decreto.
Las empresas telefónicas deberán conectarse a una plataforma central a cargo de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (Antel).
Las alertas llegarán únicamente a los celulares conectados a las antenas o celdas del área geográfica afectada y se «retransmitirán mientras dure la emergencia».
A la par, el decreto prohíbe el ingreso al país de celulares o dispositivos móviles que no cumplan con los requisitos técnicos para recibir este tipo de alertas.
También se establece que las empresas de telefonía deberán aplicar las actualizaciones correspondientes para que esta función quede activa en todos sus clientes.
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