Según el comunicado, entre los fallecidos figuran cuatro ciudadanos saudíes y ocho extranjeros: dos bangladesíes y nacionales de Estados Unidos, Egipto, Jordania, Siria, Palestina y Sudán.
El organismo precisó que los lesionados reciben atención médica en distintos hospitales y que algunos presentan heridas de extrema gravedad. Añadió que los daños materiales ocasionados por el ataque permanecen bajo evaluación.
Tras el incidente, las autoridades saudíes anunciaron la suspensión temporal de las operaciones aeroportuarias para evaluar los daños y comprobar la seguridad de las instalaciones, en coordinación con los organismos competentes.
El ataque ocurrió dos días después de otros dos incidentes contra el mismo aeropuerto, el jueves 8 de octubre, uno dirigido contra instalaciones aeroportuarias y otro contra una aeronave de Saudi Arabian Airlines.
Las autoridades informaron entonces de tres ciudadanos saudíes muertos y varios heridos, además de daños materiales. Las operaciones se reanudaron posteriormente.
Asimismo, los días 6 y 7 de octubre se registraron ataques contra los aeropuertos internacionales de Abha y Rey Jalid, que, según datos oficiales saudíes, causaron la muerte de tres residentes de nacionalidades marroquí, argelina y sudanesa, así como heridas a otras 36 personas.
Las autoridades no han atribuido públicamente el ataque del sábado, sin embargo, el movimiento hutí de Yemen reivindicó el jueves una acción contra el aeropuerto de Riad con un misil balístico, pero hasta el momento descrito en los informes no había asumido la responsabilidad por el último incidente.
Los hechos se producen en medio de una nueva escalada militar en Yemen, iniciada en julio de 2026, que reavió los enfrentamientos tras un período de relativa calma posterior a la tregua de abril de 2022.
El conflicto se remonta a septiembre de 2014, cuando los hutíes tomaron Saná y otras gobernaciones. En marzo de 2015, una coalición árabe encabezada por Arabia Saudita intervino en apoyo del gobierno yemení.
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