Tras salir como vencedor en la primera vuelta de las elecciones primarias del PP y el Partido Socialista, el dirigente socialdemócrata afirmó que lucharía por evitar una victoria de la ultraderechista Alianza Nacional (RN) en los comicios presidenciales de 2027.
Glucksmann llamó a reunir a socialistas, ecologistas y ciudadanos comprometidos con la justicia social y fiscal.
Presentó su contienda como una batalla decisiva por el futuro de Francia y advirtió del peligro de una victoria de la extrema derecha, con Marine Le Pen como principal adversaria.
Pero su propuesta de unidad tiene límites, pues reivindicó una ruptura con la “hegemonía” de Jean-Luc Mélenchon sobre la izquierda y deja fuera del entendimiento que propone a LFI, una fuerza con la que mantiene profundas diferencias políticas.
Su llamado a la convergencia democrática abre así una interrogante sobre el alcance real de esa unidad, estiman analistas citados por el canal de televisión BFMTV.
Además, Glucksmann estimó que las presidenciales decidirán si Francia continúa siendo “una tierra de justicia, de libertad, de igualdad y de fraternidad”, y prometió una campaña basada en la sinceridad, la justicia social y la revolución ecológica.
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