De acuerdo con la entidad, las especies, denominadas Habeastrum striolatum, Habeastrum tayos y Habeastrum decussatum, fueron descubiertas durante exploraciones en las provincias amazónicas de Pastaza, Morona Santiago, Napo y Sucumbíos, en la vertiente oriental de los Andes.
El estudio fue realizado por Bernhard Hausdorf, Marijn T. Roosen y Elicio Tapia, con la participación de investigadores de instituciones científicas de Alemania, Países Bajos y Ecuador.
Hasta ahora, el género Habeastrum solo se había registrado en cuevas de Brasil, por lo que los hallazgos amplían en más de tres mil kilómetros su distribución conocida en Sudamérica.
Las tres nuevas especies presentan características morfológicas que permiten diferenciarlas de las previamente conocidas, precisó el Inabio en un boletín difundido este martes en sus redes sociales.
Las variedades de caracoles fueron halladas en el oriente de Ecuador, una región que combina bosques tropicales, sistemas montañosos y ambientes subterráneos que pueden albergar formas de vida altamente especializadas.
Según los investigadores, el descubrimiento aporta nuevos elementos para comprender la evolución y distribución de los micromoluscos terrestres de Sudamérica.
Los autores señalaron que aún quedan interrogantes sobre la ecología de estos pequeños caracoles y sus relaciones evolutivas, por lo que será necesario ampliar las investigaciones.
El estudio destaca la importancia de conservar las cuevas y los bosques amazónicos, que funcionan como refugios de biodiversidad y pueden contener especies con distribuciones geográficas limitadas.
La investigación fue desarrollada por especialistas del Instituto Leibniz para el Análisis del Cambio de la Biodiversidad, la Universidad de Hamburgo, el Inabio, el Museo de Historia Natural de Róterdam, el Centro de Biodiversidad Naturalis y Taxon.
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