El Niño ya se instaló en Uruguay

Montevideo, 15 oct (Prensa Latina) El fenómeno El Niño está hoy firmemente establecido en Uruguay, anunció el Instituto de Meteorología (Inumet).

Ese instituto cita en un informe que las previsiones de la Organización Meteorológica Mundial indican una probabilidad cercana al 100 por ciento de que el evento climático persista hasta febrero de 2027.

En el nivel nacional, la zona más afectada será el norte del país, donde habrá mayor continuidad de lluvias intensas.

Se esperan que desde Brasil lleguen precipitaciones intensas hacia los cursos fluviales aguas arriba de la cuenca del río Uruguay.

Inumet precisó que durante el primer trimestre del período asociado a El Niño (agosto, septiembre y octubre) el sur del país registró una respuesta diferente, con lluvias por debajo de lo normal.

Sin embargo, para noviembre y diciembre precipitaciones más intensas se extenderán a todo el territorio.

El instituto advirtió que además de El Niño se pueden presentar afectaciones de otras variables climatológicas que amplificarán o reducirán sus efectos.

A fines de septiembre un temporal con vientos por encima de los 120 kilómetros por hora, granizo y lluvias causaron perdidas millonarias en cosechas e infraestructura de productores hortícolas, que merecieron la emergencia de granja por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

Ello provocó alza en productos, importaciones y la decisión gubernamental de ayudar financieramente a los agricultores afectados, sobre todo en el norteño departamento de Salto.

El Niño Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático que consiste en fluctuaciones periódicas —cada dos a siete años— en la temperatura de la superficie del mar y la presión atmosférica en el océano Pacífico ecuatorial.

Presenta tres fases: una cálida (El Niño), una fría (La Niña) y una neutra.

En Uruguay, la fase cálida está asociada a inviernos con temperaturas por encima de lo normal y precipitaciones superiores a las habituales de octubre a enero.

Su impacto resulta más pronunciado en primavera y verano; tiende a disminuir en febrero y se retoma en el otoño siguiente. Los efectos se concentran fundamentalmente al norte del río Negro, que corre a la mitad de la geografía uruguaya.

arc/ool

MINUTO A MINUTO
relacionadas
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link