El uso de las fábricas se ubicó por debajo del nivel registrado el mismo mes del año pasado. La baja en la producción de maquinaria agrícola, electrodomésticos y automotrices lideró el retroceso de los rubros más castigados.
La cifra refleja una caída respecto al 59,6 por ciento registrado en agosto de 2025, y confirma la persistencia de un escenario de actividad débil en el sector manufacturero de Argentina. Los economistas de consultoras privadas ponen el foco en dos fenómenos críticos: la contracción latente de la oferta y una profunda disparidad sectorial impulsada por el consumo interno rezagado.
Especialistas del Centro de Estudios Políticos y Económicos (Cepec) recalcan que el indicador general lleva nueve meses consecutivos sin poder quebrar la barrera del 60 por ciento de utilización.
Los datos del Indec reflejan una disparidad entre las ramas analizadas, dividiendo las producciones entre sectores con altos niveles de producción y otros muy retraídos.
Los expertos pusieron entre otros ejemplos la dinámica del sector petrolero de exportación, que no es un gran generador de empleos, que operó al 88,8 por ciento, frente a la industria automotriz que solo pudo funcionar al 46,2, una de las caídas más aceleradas del año respecto a 2025, y una fuente sustancial de puestos de trabajo que ahora se ve golpeada.
Con más del 40 por ciento de las máquinas paradas de forma sostenida, advierten que el gran problema actual es la falta de dinamismo de los sectores dependientes de la demanda interna.
Además, alertan que, si el consumo llegara a recuperarse a corto plazo, el mercado primero absorberá esta enorme capacidad ociosa antes de generar nuevos puestos de empleo genuino o inversiones de gran escala.
Entre las más golpeadas hay siete cuyo volumen de producción no superó la media, afectados por la caída del consumo y la menor demanda de bienes durables y materiales de construcción. Una es la de productos minerales no metálicos (54,5 por ciento contra 58,5 por ciento en agosto de 2025), arrastrado por la baja en la fabricación de cemento y vidrio.
Edición e impresión bajó 53,4 por ciento, industria automotriz: (46,2 por ciento frente al 53,3 por ciento del año pasado), a causa de la menor cantidad de unidades ensambladas en las terminales.
Le siguieron los productos textiles (44,6 por ciento), productos del tabaco (44,4 por ciento), de caucho y plástico (40,9 por ciento) y metalmecánica, excepto automotores (35,9 por ciento).
Los sectores que operaron por encima del nivel general del 58,5 por ciento de capacidad instalada están la refinación del petróleo (88,8 por ciento), industrias metálicas básicas (70,1 por ciento), sustancias y productos químicos (65,2 por ciento) y papel y cartón (61,3 por ciento).
otf/mh





