El acuerdo, impulsado por el acercamiento franco-alemán, abre la puerta a extender las medidas iniciadas con los vehículos eléctricos a sectores como la química y los plásticos, constató el mandatario en una conferencia de prensa en Bruselas, transmitida aquí por BMFTV.
Para el estadista galo, el objetivo es reforzar la seguridad económica del bloque, especialmente frente a lo que considera competencia china.
En el sector automovilístico, Francia y Alemania acordaron impulsar los vehículos pequeños, introducir mayor flexibilidad en los objetivos de emisiones y favorecer una preferencia europea para estimular la producción industrial propia.
Sobre el presupuesto plurianual de la Unión Europea (UE), Macron defendió preservar la agricultura, la pesca y los fondos de cohesión territorial, junto con un fondo ambicioso para impulsar la competitividad.
Advirtió que destinar otros 30 mil millones de euros a nuevos programas podría implicar recortes superiores a 100 mil millones durante el período presupuestario, previsto para siete años.
Francia reclama nuevos recursos propios para financiar las prioridades comunes sin aumentar las contribuciones nacionales, afirmó el jefe de Estado.
En cuanto a Ucrania, Macron reafirmó que Europa mantendrá su apoyo a Kiev y pidió acelerar el desembolso de los 90 mil millones de euros en préstamos ya aprobados.
Ante la petición ucraniana de otros 70 mil millones de euros para 2027, consideró prematuro fijar una cifra adicional y señaló que se estudiarán las necesidades con la Comisión Europea y los socios del Grupo de los Siete.
También anunció esfuerzos para acelerar las entregas de drones y misiles y ampliar la cooperación industrial y militar con Ucrania.
La cumbre de la UE se extendió por dos días, durante los cuales se debió llegar a un acuerdo para aplicar medidas efectivas con el fin de lidiar con la crisis energética que ejerce una fuerte presión sobre los procesos inflacionarios en toda la región.
Para afrontar la crisis energética, Macron defendió liberar reservas estratégicas de petróleo y diésel, una medida acordada en el G7 para aumentar la oferta y aliviar los precios.
También pidió a la Comisión Europea flexibilizar las condiciones para importar petróleo y gas, aprovechar mejor la capacidad de refino existente, acelerar la electrificación y mantener la descarbonización para reducir la dependencia energética europea.
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