En un informe reciente, el secretario general de la ONU, António Guterres, señaló que, pese al incremento de las operaciones de las fuerzas de seguridad, las acciones de los grupos armados no cesan y se extienden a las zonas rurales.
Las bandas adaptan sus tácticas, multiplican las represalias contra la población y llevan la violencia a otros lugares. Entre julio y principios de octubre, mil123 personas murieron y 440 resultaron heridas en episodios de ese tipo, señala el texto.
Por otra parte, indica la responsabilidad de las autoridades en el fallecimiento o agresiones contra 808 ciudadanos, entre ellos 148 no vinculados a los grupos criminales.
Resulta especialmente preocupante la capacidad de las bandas para adaptar sus tácticas. Recurren cada vez más a los secuestros, las intimidaciones y las represalias contra los civiles para mantener el control de sus territorios y desafiar la autoridad del Estado, afirmó el representante de la ONU en ese país caribeño, Carlos Ruiz.
Asimismo, advirtió que integrantes de esos grupos agredieron sexualmente a 689 mujeres y niñas en julio y agosto, y el 87 por ciento de ellas fueron víctimas de violaciones colectivas.
Recuperar el control de los territorios no será suficiente. La experiencia demuestra que las operaciones de seguridad por sí solas no pueden garantizar una estabilidad duradera. Es necesario restablecer de forma permanente la presencia del Estado y desarrollar programas de desarme y reintegración, especialmente para los niños reclutados por las bandas, aseguró Ruiz.
Además, señaló que la inseguridad también pone en peligro el regreso a la democracia pues las elecciones presidenciales y legislativas, previstas para el 13 de diciembre, fueron aplazadas de manera indefinida.
A la incertidumbre política se suma una crisis humanitaria. Cerca de 1,5 millones de personas huyeron de sus hogares, entre ellas más de 740 mil menores de edad. Se prevé que la economía se contraiga por séptimo año consecutivo, mientras que el plan humanitario para 2026 apenas cuenta con cerca de la mitad de la financiación necesaria, explicó la ONU.
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