Dicho organismo expresó su preocupación por las denuncias de violaciones de los derechos humanos durante las manifestaciones masivas en naciones como Bélgica, Francia, Italia, Portugal y Albania, donde los ciudadanos reclaman mejores condiciones de vida y denuncian el impacto de la inflación, los desahucios, la situación de los centros educativos, el deterioro de los servicios públicos y la corrupción, entre otras problemáticas.
Además, advirtió sobre el impacto de actos vandálicos reportados en esos países e instó a todas las partes a reducir tensiones y apostar por negociaciones inclusivas y seguras.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, reiteró que todas las personas deben poder manifestarse pacíficamente y los Estados deben garantizar que sus voces sean escuchadas.
Asimismo, indicó que quienes se aprovechan de las protestas para atentar contra bienes públicos y privados debe responder individualmente por sus actos.
Me preocupan las informaciones sobre el uso innecesario y excesivo de la fuerza contra los manifestantes, incluidos menores de edad. Cualquier respuesta debe ser lícita, necesaria y proporcionada, aseveró y pidió investigar de inmediato si ello se está cumpliendo.
Insto a los Estados a entablar un diálogo significativo, inclusivo y constructivo con los manifestantes – en particular con los jóvenes- y a tomar medidas concretas para abordar las preocupaciones legítimas y fundamentales en materia de derechos humanos relacionadas con la educación, los servicios públicos, la vivienda, el aumento del costo de la vida y la desigualdad, concluyó.
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