Al concluir el recorrido frente a la misión diplomática cubana, los caravanistas exigieron justicia y juicio político contra los victimarios del pueblo cubano, al tiempo que declararon la culpabilidad del Gobierno de Estados Unidos por ocasionar intencionalmente carencias en la nación caribeña.

El Gobierno del presidente Donald Trump y las figuras de la extrema derecha que lo acompañan, como el secretario de Estado, Marco Rubio, operan contra los derechos humanos y son responsables de delitos de lesa humanidad contra la población cubana, aseguraron.
Frente a los reunidos los colectivos salvadoreños instaron a los pueblos, gobiernos, sectores sociales y a las conciencias libres de nuestra América a transformar la solidaridad en una acción tangible.
Atentar contra Cuba es herir el corazón de la Patria Grande.
En paralelo, se sumaron al respaldo internacional que recibe Cuba ante las Naciones Unidas y ratificaron la urgencia de detener el asedio contra la Isla, tal como quedó demostrado en las sesiones extraordinarias de la Asamblea General, cuando 136 votaron a favor de abrir el debate sobre la urgencia para frenar el criminal desabastecimiento energético provocado por Washington.
Ante la proximidad de la nueva votación anual contra el bloqueo (26 y 27 de octubre) en la ONU, las organizaciones salvadoreñas nos sumamos a la voz unánime de los pueblos del mundo para exigir el cese el chantaje extraterritorial y que se respete el clamor de la inmensa mayoría del planeta. Cuba no es una amenaza, el bloqueo si. ¡Fin al bloqueo ya!, sentenciaron.
El cerco estadounidense es un crimen de lesa humanidad cuyo recrudecimiento continuo por las medidas de asfixia impuestas por Trump, pretenden rendir por hambre y calamidad al pueblo cubano. Acciones que buscan fabricar el caos y utilizan el sufrimiento como arma política para justificar una intervención militar.
Responsabilizamos al Gobierno de Estados Unidos por cada carencia, apagón y dolor que ese asedio impone sobre la Isla, sentenciaron.
No existe solvencia moral para mantener la inclusión de Cuba en la espuria lista de Estados patrocinadores del terrorismo, es una ofensa que el perpetrador de guerras e invasiones en todo el planeta juzgue a un país que hizo de la medicina y la educación su principal bandera de solidaridad y cooperación internacional.
Los caravanistas también rechazaron las maniobras jurídicas y de persecución instrumentadas por tribunales de los Estados Unidos, que arbitraria e ilegalmente pretenden empañar la moral inquebrantable del líder de la Revolución cubana, general de Ejército Raúl Castro.
Tal arremetida judicial -expresaron- es una farsa y un chantaje electoral carente de valor jurídico, orquestado con el único fin de criminalizar a la dirigencia histórica de la Revolución y justificar la continuidad de la agresión externa.
dfm/tdd





