El portavoz de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Stéphane Dujarric, explicó a la prensa que, aunque el acceso por carretera a las poblaciones necesitada sigue siendo posible, la inseguridad continúa poniendo en riesgo las operaciones humanitarias.
Según sus declaraciones, citadas por el diario HaitiLibre, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) trabaja con sus socios y con las autoridades locales para vigilar la evolución de la situación y evaluar las necesidades de las personas desplazadas.
“Una vez más, necesitamos un acceso seguro, rápido y sin obstáculos a quienes requieren ayuda humanitaria”, afirmó el funcionario.
De acuerdo con informes de la Organización Internacional para las Migraciones, la gran mayoría de los desplazados fue acogida por familias locales y continúan las operaciones humanitarias.
En octubre, las organizaciones a cargo de la ayuda a desplazados distribuyeron mil 500 raciones de comida caliente y kits de higiene, en tanto se espera entregar más de dos mil paquetes con utensilios de cocina y lonas de plástico, aseguró la OCHA.
El pasado 19 de octubre la banda Gran Grif perpetró un ataque contra la ciudad de Petite Riviére y Chandelle, en Artibonite, en el que murieron tres personas.
Las autoridades haitianas decretaron el estado de emergencia y lo mantendrán vigente hasta el 18 de diciembre en los departamentos del Oeste, Artibonite y Centro, en un intento de contener la creciente inseguridad.
Asimismo, fuerzas del orden pidieron a la población que permanezca en sus casas y señalaron la responsabilidad del Estado de proteger a la ciudadanía que sufre las consecuencias de la violencia interna que estalló a finales de septiembre.
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