En sus intervenciones en el principal foro deliberativo de las Naciones Unidas criticaron las medidas coercitivas unilaterales e insistieron en la vía del diálogo para lo solución de las diferencias entre los Estados.
Argelia denunció que el bloqueo estadounidense restringe los esfuerzos de Cuba en función del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y Malasia subrayó la importancia del apego al Derecho Internacional y la Carta de la ONU.
El país asiático también manifestó su preocupación por las restricciones en el suministro de combustibles y las transacciones financieras vinculadas con la nación antillana, así como por las medidas secundarias contra terceros, tres de los componentes del recrudecimiento del cerco impuesto hace más de tres décadas.
A su turno en el debate en la Asamblea General, Timor-Leste reconoció la solidaridad de Cuba en varios sectores e instó a resolver las diferencias a través del diálogo y de la diplomacia.
Por su parte Zimbabue condenó en el foro el alcance extraterritorial del bloqueo que sufre la isla y denunció que contraviene los principios de la Carta de la ONU.
Las Naciones Unidas analizan por trigésima cuarta ocasión desde 1992 una resolución que demanda el levantamiento del bloqueo, texto que año tras año recibe un respaldo categórico de la comunidad internacional.
Varios países de diversos continentes adelantaron que mañana apoyarán el documento contra el cerco, política que también fue rechazada aquí por mecanismos multilaterales y regionales, como el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 más China, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y el Grupo Africano en la ONU.
rc/wmr





