Portando banderas, carteles y coreando consignas de solidaridad con la nación caribeña, los participantes en la manifestación frente al palacio de Montecitorio reclamaron al Ejecutivo encabezado por la primera ministra Giorgia Meloni que mantenga la posición histórica de Italia de rechazo a esa política, ante las presiones atribuidas a Washington para modificar el voto.

Marco Papaci, presidente de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), señaló que la movilización reunió a amigos de la isla, italianos y de otros países, para pedir al gobierno que no le dé la espalda al pueblo cubano pese a las amenazas y presiones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y del presidente Donald Trump.
En declaraciones a Prensa Latina, Papaci se refirió a los históricos vínculos culturales, políticos y de amistad entre ambos países, y recordó la ayuda brindada por Cuba a Italia, en particular mediante las brigadas médicas y los profesionales de la salud cubanos que prestan servicios en Calabria.
“Por todos estos motivos, por los lazos que existen, nosotros estamos aquí diciendo que Italia está con Cuba”, afirmó el dirigente de la Anaic.

También Stefano de Ángelis, integrante del Departamento de Relaciones Internacionales de la Unión Sindical de Base (USB), destacó la necesidad de que el Ejecutivo italiano adopte una posición inequívoca contra el cerco económico.
Recordó que anteriores gobiernos italianos se pronunciaron en las Naciones Unidas contra esa política y expresó su expectativa de que el país europeo mantenga esa postura en la votación prevista para mañana.
“Defendemos la Revolución cubana porque defendemos la esperanza de los pueblos del mundo de pensar en un mundo mejor, en un futuro sin guerra, sin imperialismo, sin colonialismo”, expresó De Ángelis, quien consideró a Cuba una referencia de solidaridad internacional.

Por su parte, la joven Giulia Caló, de la organización Poder al Pueblo, sostuvo que la isla no representa ninguna amenaza para Estados Unidos, ni para ningún país, y llamó a defender el modelo cubano frente a las políticas que, a su juicio, promueven la guerra y perjudican a los trabajadores.
Caló calificó el bloqueo de “criminal” y denunció sus consecuencias para la población cubana, al tiempo que manifestó la disposición de su organización a mantener las movilizaciones en respaldo a la nación caribeña y a su proceso revolucionario si esa medida no es levantada.
En otra de las declaraciones a PL, Alessandro Perri, de la Red de los Comunistas, afirmó que la concentración busca presionar al gobierno italiano para que respete la autodeterminación del pueblo cubano y reconozca sus esfuerzos en favor de otros pueblos.
El activista señaló que los participantes acudieron a Montecitorio ante las dudas sobre la posición que asumirá Italia en la votación de la Asamblea General de la ONU, y ratificó la voluntad de continuar defendiendo a Cuba.
La manifestación se desarrolló en vísperas de una nueva consideración por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la resolución titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, iniciativa que durante décadas ha recibido un amplio respaldo internacional.
Fuentes de diferentes organizaciones políticas y de la sociedad civil italiana indicaron que para este martes estaban previstas también concentraciones en las ciudades de Turín, Milán, Sassari, Catania, Florencia, Génova y Cassino, para exigir al Gobierno su voto de mañana en ONU contra el bloqueo estadounidense a Cuba.
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