El legislador, quien el pasado domingo fue derrotado en el balotaje presidencial por el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró sus acusaciones de fraude electoral, sin presentar pruebas, y anunció que encabezará la oposición desde territorio norteamericano, a donde llegó este miércoles tras huir de Brasil.
La victoria de Lula fue confirmada por los resultados oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE), según los cuales el gobernante obtuvo 64 millones 256 mil 232 votos, equivalentes al 51,79 por ciento de los válidos, frente a 59 millones 826 mil 41 sufragios (48,21 por ciento) de Flávio.
En su misiva, el legislador apeló a argumentos como que el aumento de votos del gobernante entre las dos vueltas constituye una “imposibilidad matemática”.
Sin embargo, los datos oficiales indican que la participación aumentó en casi tres millones de personas de la primera a la segunda ronda, mientras disminuyeron los votos blancos y nulos.
Flávio cuestionó asimismo la ampliación del horario de votación, dispuesta por el ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, hasta las 19:00, en las secciones que seguían abiertas.
No obstante, la medida había sido solicitada por ambas campañas, incluida la del propio senador, ante dificultades de transporte y condiciones meteorológicas adversas.
Datos del TSE indican que se registraron 35 mil 521 votos después de las 17:00, una cifra insuficiente para alterar la diferencia entre los candidatos.
En la carta, el parlamentario describió a Brasil como un país sometido a un supuesto “régimen de excepción” y acusó a la Corte Suprema de silenciar a la oposición.
También agradeció al presidente estadounidense, Donald Trump, por acogerlo junto a su familia, y al mandatario argentino, Javier Milei, por lo que calificó como su “coraje, sentido de justicia y legalidad”.
De acuerdo con el diario Folha de S.Paulo, la declaración golpista representa un giro, ya que el senador afirmó anteriormente que desistiría de anular la elección y que no huiría del país.
Flávio llegó a Miami este miércoles después de dejar el territorio brasileño por la frontera con Argentina y viajar en un avión privado que hizo escala en Ecuador, según informaciones de la prensa local.
Su salida ocurrió luego de que el ministro Alexandre de Moraes, del STF, ordenara la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación relacionada con su vínculo con el abogado Willer Tomaz, bajo sospecha de lavado de dinero.
Aunque la medida judicial no equivale a una orden de prisión, Flávio afirmó en su carta que temía una escalada de acciones contra él, que incluiría la imposición de una tobillera electrónica, arresto domiciliario y una condena que calificó de política.
El legislador anunció que se dirigirá regularmente a los brasileños y presentará una estrategia para movilizar a sus partidarios mediante acciones que describió como pacíficas y legítimas.
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