El State Farm Arena de Atlanta fue el refugio de un equipo que se resistió a despedirse de la temporada y arrebató a las visitantes la oportunidad de conquistar el campeonato este jueves.
La corona tendrá que esperar hasta el sábado 31 de octubre, cuando el Chase Center de San Francisco recibirá el séptimo y último encuentro de una eliminatoria reducida ahora a una sola noche, sin margen para reparar errores.
Atlanta llegó a esta cita contra las cuerdas, después de perder dos partidos consecutivos y ver cómo su ventaja de 2-1 se transformaba en un 3-2 favorable a Golden State, pero respondió con una victoria que cambió otra vez el rumbo de la final.
Las Dream habían abierto una brecha de 20 puntos al descanso, un colchón que les permitió encarar la segunda mitad con el horizonte del desempate a la vista, aunque la diferencia definitiva quedó en once unidades.
Golden State, que persigue el primer campeonato de su historia en apenas su segunda temporada en la liga, deberá buscar la consagración ante su público después de dejar escapar la posibilidad de cerrar la serie en Atlanta.
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