Durante un encuentro con el arzobispo de Chipre, Georgios III, en la sede del Arzobispado ortodoxo de Nicosia, Abbas expuso la situación actual en Palestina, informó la agencia de noticias palestina Wafa.
El mandatario subrayó que preservar la presencia cristiana constituye una prioridad nacional y una parte esencial de la protección de la identidad histórica y cultural de Tierra Santa.
Asimismo, defendió el mantenimiento del estatus histórico y jurídico de los lugares sagrados de ambas religiones y rechazó las acciones que restringen el acceso a esos sitios o el ejercicio de los ritos religiosos.
Abbas denunció las restricciones impuestas por Israel a la libertad de culto y el acceso a los lugares sagrados.
Desde el inicio de la ofensiva israelí contra la Franja de Gaza, en octubre de 2023, iglesias e instalaciones que acogían a cristianos y personas desplazadas han sido blanco de ataques que han causado muertos y heridos, según el informe.
El 11 de agosto, el Comité Presidencial Superior para Asuntos de las Iglesias en Palestina advirtió que las agresiones contra las comunidades cristianas amenazan su arraigada presencia en la tierra palestina.
El organismo señaló que esos hechos no constituyen incidentes aislados, sino que forman parte de un patrón que incluye ataques de colonos, confiscación de tierras, expansión de asentamientos y restricciones a la libertad de culto.
Durante la reunión, Abbas también reiteró su condena al ataque contra la iglesia ortodoxa griega de San Jorge, en la zona de Hammoud, en la gobernación jordana de Karak.
El atentado ocurrió el 23 de octubre, cuando hombres armados atacaron a los asistentes a un funeral cerca del templo, con saldo de nueve muertos y 25 heridos, según la cadena oficial jordana Al-Mamlaka.
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