Medios argentinos publican esta tarde aquí que la Cancillería de Brasil convocó a la encargada de negocios argentina para conocer qué papel tuvieron funcionarios de la administración de Milei en la salida clandestina del senador brasileño hacia Miami.
Bolsonaro, quien enfrenta cinco acusaciones de corrupción en su país, tenía prohibido abandonar Brasil por orden judicial, pero cruzó la frontera hacia Misiones con su familia en una combi con chapa diplomática argentina y desde allí tomó un avión privado en Puerto Iguazú rumbo a Miami.
En Puerto Iguazú fue asistido por el asesor presidencial de Milei Santiago Caputo quien supervisa el trabajo de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), según el diario Clarín el cual agregó que ese consejero incluso recibió al fugitivo y lo acompañó hasta la escalerilla del avión que lo transportó a Estados Unidos con escala en Guayaquil, Ecuador.
Clarín incluso señaló que junto a Caputo estuvieron involucrados en darle cobertura a la fuga agentes de la SIDE, de la Dirección Nacional de Migración y de la Policía Federal Aeroportuaria. Ahora el gobierno de Lula quiere saber qué ocurrió.
La encargada de Negocios María Emilia Cortés quien está al frente de la Embajada de Argentina en Brasilia fue recibida el jueves por la tarde en el Palacio Itamaraty por el embajador João Marcelo Galvão de Queiroz, responsable del área de América del Sur de la Cancillería brasileña, precisan aquí los medios.
Indicaron también que el encuentro tuvo como objetivo transmitir formalmente el pedido de información del gobierno de Lula da Silva. Durante la reunión, Cortés se comprometió a aportar datos sobre el episodio.
El ministro Quirno escribió en X que es falso que Brasilia le haya pedido al ejecutivo argentino explicaciones, y el presidente Milei respaldó su declaración.
De todas formas, la prensa argentina afirma que este episodio vuelve a complicar una relación bilateral que ya atravesaba un momento difícil. Desde agosto, las embajadas de ambos países funcionan a nivel de encargados de negocios, luego de que Brasil decidiera reducir la representación diplomática como respuesta a los cruces entre Milei y las autoridades brasileñas, refiere el diario Página 12.
Por ahora, Lula busca mantener el reclamo –agrega- dentro de los canales diplomáticos y evitar una confrontación directa con el Gobierno argentino. Entre las alternativas que analiza Brasilia figura enviar una nueva comunicación formal y la posibilidad de que el canciller Mauro Vieira plantee el tema ante su par argentino, Pablo Quirno.
Otros medios reportan que mientras Brasil espera una respuesta oficial de Argentina, la Policía Federal brasileña avanza con la investigación para reconstruir cómo Bolsonaro logró abandonar el país pese a la prohibición judicial y determinar de qué manera el gobierno de Javier Milei orquestó la fuga.
Después que negó tener registro alguno de la entrada del senador fugitivo, la DNM admitió que sí efectivamente entró a suelo argentino cruzando el puente internacional Tancredo Neves a las 22:50 hora local del martes.
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