“Abran los ojos”, fue el llamado de Rabeh, durante un homenaje a Pengo Bossio Wangi, asesinado en el ataque racista del pasado día 23 en el departamento de los Yvelines, al oeste de esta capital.
El edil sostuvo que la víctima no fue elegida al azar: el agresor manifestó su intención de atacar a personas árabes, negras y musulmanas.
Advirtió que esa violencia no nace de la nada, sino que se alimenta de discursos que convierten a las minorías en blancos del odio y la discriminación.
Rabeh dirigió sus críticas contra la candidata presidencial Marine Le Pen, de la ultraderechista Alianza Nacional (RN), al que acusó de mantener un proyecto racista pese a sus intentos de presentarse como una fuerza política normalizada.
Citó declaraciones sobre la supuesta “sumersión migratoria”, la inmigración como amenaza y Trappes como un territorio perdido para la República.
“La forma en que no se eligió a las víctimas al azar” y la propaganda que estigmatiza a comunidades enteras fueron, según el alcalde, elementos que contribuyeron a crear un clima de hostilidad.
También alertó sobre la concentración de medios de comunicación en manos de grandes fortunas xenófobas.
En uno de los pasajes más políticos de su intervención, llamó a impedir que la extrema derecha llegue a la presidencia francesa y pidió a los ciudadanos que no confundan el sufrimiento social con las promesas de exclusión.
Recordó que Trappes también padece el retroceso de los servicios públicos, el cierre de maternidades, la falta de médicos, el desempleo y la crisis de vivienda.
“La Francia somos todos”, defendió Rabeh, al reivindicar una República donde nadie tenga que demostrar su condición de francés por el color de su piel, sus creencias o sus orígenes.
Bossio Wangi fue asesinado por un extremista identificado como Kevin T., de 39 años, quien también hirió a siete personas, incluido un menor de 12 años, al realizar ataques en ocho lugares diferentes, durante los cuales realizó 129 disparos.
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